miércoles, 7 de marzo de 2012

La necesidad de autojustificarse

Avanzamos las clases y hay algo que no me gusta. Resulta que la enfermería siente la necesidad de justificarse a sí misma, una y otra vez. Siente la necesidad de explicar una y otra vez que es una ciencia autónoma e independiente. Pone mucho énfasis en ello y en clase nos lo repiten una y otra vez.


Me lo creí la primera vez que me lo contaron, y no veo la necesidad de repetirlo una y otra vez. Salvo que la propia enfermería necesita repetírselo para creérselo. Es cierto, es una ciencia joven, pero la insistencia es bastante dañina. Pone empeño en resaltar una y otra vez que no es un auxiliar de la medicina, que es otra cosa. Lo creo, pero mi duda apareció con la insistencia, una y otra vez de ese supuesto. No porque me lo repitan más me lo voy a creer más.
Ser ciencia joven supone que aún se puede desarrollar más, que se puede trabajar la teoría, porque es lo que aparentemente primero hace falta. La práctica de enfermería lleva siglos activa, la teoría es mucho más reciente.

El problema está en que aún necesita definirse, que posiblemente aún no esté segura de sí misma. Porque otros dudan, porque la propia ciencia duda, porque las enfermeras dudan...

O como un colectivo (aquí encarnado por un grupo de profesionales de un campo concreto) se comportan muy parecido a un individuo. Y todas las vueltas que aún se le pueden dar.


viernes, 2 de marzo de 2012

Comunicación


Ya desde hace tiempo quería hablar de lo importante que me parece la comunicación en el tema de la salud. O de los que se dedican a ella.
Si la comunicación ya es importante ya de por sí en cualquier relación que se entable (y hablo de relación social), concretamente en este campo se tratan temas delicados. No voy a entrar en si hay que decirle al enfermo lo que tiene, si se muere o lo que sea. Para eso ya hay leyes y protocolos que indican qué se debe hacer. Hablo de algo aún más básico.

Sobre todo en lo relacionado con los viejillos, creo que hay una falta de capacidad comunicativa por parte de los profesionales. Aunque es más general, sobre todo los abueletes y las abuelitas no manejan lenguaje técnico. Y quiero decir, ¿ cómo va a entender un abuelillo qué le pasa si en medio de la explicación aparece la palabra colédoco?

He visto y oído casos que me dan algo en qué pensar. Quizá, desde las facultades debería incentivarse algún tipo de curso o cursillo sobre la comunicación con el paciente. Cómo hablarle, qué decirle, cómo puede entender... O lo que es lo mismo, aprender a dejar el diccionario en casa y aprender a expresarse con palabras sencillas.