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lunes, 3 de octubre de 2011

Salud y rol


Viéndome quizá cada vez más metida en este nuevo mundo en el que he entrado, con el que reinaguraba el blog, tengo que plantearme si alguno
de los campos por los que me muevo se pueden cruzar. Si tienen aplicación práctica.
Mi pregunta, ahora mismo, es la siguiente: ¿Es posible relacionar rol y s
alud?
Así, a priori la respuesta parece que no. Que son dos cosas que no tienen que ver la una con la otra, que no hay dónde puedan interactuar.

Pero quizá si nos detenemos a averiguar qué es exactamen
te la salud, la cosa pueda variar. O no. Es lo que quiero descubrir.
La salud, no es únicamente la falta de enfermedades. No es únicamente no estoy enferm@. Quizá quien haya pasado por una época de su vida en que las circunstancias no le han acompañado, pueda decir que aunque el médico le ha dicho que se encuentra perfectamente, más sano que un roble, en el fondo no se encuentra bien. Y eso se traduce en diferentes niveles. Fisica, emocional y psicologicamente.

Por eso quizá es interesante mirar hacia lo que el rol pueda ofrecer al respecto. ¿Puede el rol resultar beneficioso o ayudar en algo a la salud?

Como creo haber dicho, jugar a rol permite vivir otras vidas, otras situaciones, otras experiencias... Y eso, a lo mejor pueda ser de ayuda en algo.
Me explico, creo que jugar a rol pueda tener algún efecto terap
eútico. Evidentemente, no he hecho ninguna investigación científica al respecto (aunque debería apuntármela); pero parto de la idea que jugar a rol puede ser beneficioso para ciertos cuadros psicosomáticos. Se me ocurre que en un diagnóstico depres
ivo, re-aprender a empatizar, viviendo otras vidas... pueda resultar de ayuda. Como también podría serlo en algún trastorno que afecte directamente a la memoria. De igual forma, creo que podrían adecuarse de forma que constituyan un medio para que personas cercanas al paciente (y ya pueden ser médicos, enfermeras, familiares, conocidos o lo que sea) puedan familiarizarse con la enfermedad. Sobre todo, para tratarlo a cierto nivel en el qu
e un enfermo deje de ser una suma de síntomas; aprender a empatizar también con ellos, a imaginar cómo resolveríamos nosotros las situaciones en su lugar.
En ningún momento hablo de curar ninguna enfermedad, si no de herramientas que puedan ser útiles.

No lo sé, puede que sea una teoría absurda, pero ¿quién sabe?

viernes, 8 de abril de 2011

Roleras: ¿mito o realidad?

Casi me había decidido a dar por cerrado el blog, especialmente porque no me encontraba con ganas de continua. Aparentemente algo de la mala leche inicial se me había pasado. Y me encuentro con una frase concreta de un blog que me llama la atención, y no es mi mala leche lo que se activa, si no la sonrisa y el recuedo de una promesa. Prometía hablar de frikas. Que viene siendo lo mismo que los frikis pero de sexo femenino. Concretamente de las que juegan a rol. Si ya tenía en la cabeza la idea de que tenía que escribir esto, ésta ha sido la frase que me ha hecho saltar al teclado:

No nos engañemos, queridas, ninguna de nosotras creció soñando ser un marine espacial o una semi-orca bárbara. ¡Pero no desesperéis! La multitud de ambientaciones disponibles a día de hoy pueden ofrecernos un amplio abanico de posibilidades (y si no las hay, las inventamos ¿de verdad aún pensáis que se necesitan reglas para jugar a rol?).


Curioso, porque eso mismo he mantenido yo, y conmigo el que fuera mi grupo habitual para jugar a rol. Grupo, que curiosamente ha estado integrado por féminas.


La primera cuestión importante, roleras, ¿mito o realidad? Sinceramente, a estas alturas creo que hay que decir que sí o sí, la respuesta es realidad, aunque aún la proporción de hombres la superen. Juago a rol y soy chica. Y conozco unas cuantas que juegan a rol y son chicas. Es más, sólo hay que echar un vistazo a jornadas varias para darse cuenta de que actualmente que la mujer está presente en este mundo es una realidad.


No hace tanto nos pasó que preparando fichas en una cafetería de la ciudad, se nos acercó una chica al grito de "¡Chicas jugando a rol!", pidiéndonos unirse en alguna ocasión. Quedó en agua de borrajas, porque yo lo comento extrañada, cuando yo empecé ya había pasado la época en la que no se veían mujeres. Incluso en jornadas con tradicionales campos de nabos, empezábamos a ser ¿legión? No, no tanto, pero ya no éramos cómo decirlo anecdóticas. También es cierto, que este mismo verano, en las honrosas TdN, nos adentramos en la difícil misión de búsqueda de roleras, pero creo que el sol y la piscinita algo tenían que ver. O que en los Encuentros Rúnicos podemos encontrar señores revoloteando a nuestro alrededor, iniciando un cortejo, acojanarse por el nivel de paranoia, asombrarse de que fuéramos un grupo de mujeres o contemplar anonadados que se trataba, efectivamente de mujeres (porque es cierto que por mucho que haya evolucionado esto, el sector friki suele ser uno de los mayores sectores juveniles o no tanto con mayores problemas de socialización, y eso incluye sobre todo al otro sexo).


Lo de la imagen no es una rolera, si no la fantasía que algunos se empeñan en mantener, pero coño, si cambiamos esto por un maromo impresionante, pues tampoco sería correcto...


Pero sí es cierto que alguna que otra vez, y agradezco que hayan sido excepciones pero pasar han pasado, me he sentido y mi grupo conmigo, como animales de zoológico, para mirar etc. Lo cierto es que sí ha sido un mundo mayoritariamente masculino por mucho tiempo, pero afortunadamente eso ha ido cambiando.


Hablar de frikas, lleva a plantear ciertos temas:


-¿jugamos las chicas igual que los chicos?


En mi humilde experiencia, la respuesta es no. Ya sea por temas, personalmente las campañas de "saja-raja" me tocan un poco la moral, y si te apuras otras cosas, no me gustan. Aunque tampoco me queda claro si es por inclinaciones personales y profesionales o por sexo. Aunque creo que después de este tiempecito (que no soy una veterana de estas lides, aunque tampoco novata del todo) jugndo con jugadores de ambos sexos, creo que puedo afirmar que no, que no jugamos igual. Nos gustan otros temas (a menos que el/la master nos motive y se sepa amoldar y ceder un poco), nos comportamos diferente (aún recuerdo cómo traíamos por la calle de la amargura a la mayoría de masters masculinos al querer adoptar a todo bicho viviente, siendo el caso más flagrante el de una rata fea que acabó casi de revista), y en definitiva nos comportamos diferente.



-¿juegan ellos diferente estando mujeres presentes?


Quizá es algo más difícil de responder, ya que no he jugado ninguna partida sin estar mujeres presentes (sí siendo la única mujer, pero si no estoy, no puedo verlo). Pero creo que podría volver afirmar que sí. ¿Cómo fueron las primeras incursiones de mujeres en esto?




-¿Hay temáticas diferenciadas para chicos y chicas?


Bueno, tal y como ya lo he explicado antes, mi humilde opinión, que no he podido confirmar o desmentir (aunque me parece un estudio interesante) es que no es tanto una cuestión de temáticas, si no de que precisamos diferentes elementos.




Posiblemente, otro día, despejada, sin que sean las 4 de la mañana se me ocurran más cuestiones y anécdotas que podrían resultar interesantes, aunque de por si ya es un tema que despierta mi atención. De todas formas, me gustaría animaros a que dejéis vuestra opinión, seais mujer, hombre o cualquier otra cosa. Antiguas, novatas, lo que sea... Siempre es divertido, además, compartir anécdotas.



Por último, me gustaría dejaros este link de un grupo de chicas roleras que he encontrado.



La pena es que no he sido capaz de encontrar aquel otro de otro grupo de chicas roleras (si no recuerdo mal madrileñas) que tanto me hizo reir, sobre estereotipos femeninos que usan los jugadores masculinos, cómo hacer rabiar a un master masculino que sólo te putea por ser mujer... No sé, una serie de cosas divertidas. Si alguien sabe a cuál me refiero, plis, hacédmelo saber.







lunes, 13 de diciembre de 2010

Roleando

Un estúpido juego de palabras. Rol. Rolling. Es decir, rodando. Como en una peli.
O a lo mejor no es tan estúpido. Porque ¿qué harías si estuvieras en una película y tú fueras el protagonista? Pues eso es el rol. Manejar un personaje ante situaciones que te va narrando el director, en este caso director de juego o master.


Nada de katanas u otras armas de matar. Nada de asesinatos macabro. Hoy no se lleva eso, está demodé. Los jugadores de rol ya se cansaron del asesinato no selectivo. Todo eso ha quedado como parte de la cultura de leyendas urbanas. Como los cocodrilos albinos de las alcantarillas de Nueva York. Sin contrastar pero omnipresentes. Y como siempre, parece más interesante y puede que hasta divertido, la leyenda que la realidad que se esconde detrás.

La realidad que se esconde detrás no es la misma actualmente que cuando empezó todo esto. Sin meterme profundamente en el asunto (especialmente por miedo a meter la zarpa hasta el fondo), puedo afirmar y afirmo que el precursor de este fenómeno fue un juego llamado Dragones y mazmorras. D&D. Hoy en día, este juego se ha superado, pero creo que es posible afirmar que aún no ha quedado obsoleto, pues los jugadores de rol lo guardan cual tesoro. Tampoco es para menos, ya que estamos hablando de la razón de ser de un jugador de rol, el motivo por el que directa o indirectamente se convirtió en esa especie de ser. Lo haya jugado o no, porque sin D&D no estaría jugando a rol. Pero ya me pierdo. La realidad original de la que hablaba no se trata más que de un grupo de gente reunida alrededor de una mesa interpretando un personaje que han escogido (D&D es un juego de temática fantástica, con lo que podrían elegir entre diferentes razas como humano, orco, elfo, mediano con distintas profesiones como pueden ser guerrero, mago, ladrón... como referencia para los mundanos, podríamos encontrar el Señor de los anillos, que nos llevaría al dilema del huevo y la gallina. ¿Qué fue antes?) y al que le han apuntado una serie de características (con las que se podría pretender clasificar a una persona: fuerza, inteligencia, sabiduría, carisma, destreza...) , unas habilidades... Han definido el personaje que quieren interpretar mediante una serie de parámetros calculados por puntos. Se han puesto a jugar, lo que consiste en interpretar dichas situaciones que narra el master y tiran dados para decidir el éxito o el fracaso de las acciones a las que tienen que enfrentarse, que dependen de su habilidad (calculada mediante los parámetros calculados). Vamos, que se trata de una película que interpretan ellos mismos, sujeta a una serie de reglas. Nada satánico. O raro. Hasta que echas un vistazo a esos primeros jugadores de rol. Donde tampoco te vas a encontrar nada satánico, posiblemente. Pero durante mucho tiempo, el jugador "base" ha sido hombre, metido en la treintena o llegando a ella, vestido de negro, con tendencias contraculturales. Pero sobre todo, eran gente no del todo social. Entre la que se podía encontrar de todo. Simples raritos, nerds o frikis. Pero también alguna que otra oveja verdaderamente descarriada de la sociedad. Esa gente que le ha dado mala fama al rol. Los que han matado, asesinado, torturado o violado (o que se yo) y o bien ellos mismos o bien los medios de comunicación le han echado la culpa a otro. En este caso al rol. Que siempre es más fácil. Porque al fin y al cabo, es algo exótico. Algo que no entiende mucha gente. Pero no han sido más que la excepción. Puesto que realmente no es un juego violento. ¿Lo es el parchís? ¿No? ¡Pero alguien puede matar a decenas de personas porque el tipo de la ficha amarilla le comió dos de las suyas y ahora los chinos le recuerdan eso!

Pues igual de absurdo. Ambos pueden considerarse en esa etapa juegos de mesa. Aunque los juegos de rol han evolucionado, tal y como he explicado. Tanto en el tipo de jugador, que se ha vuelto algo más heterogéneo (como ha sucedido, por ejemplo, con los videojuegos); como en la forma de juego. Como ha sucedido con el parchís. Ay, no...
Ahora, el perfil del jugador ha evolucionado. No sólo es el "rarito". Lo que hasta hace poco era impensable, ¡mujeres jugando a rol! (Lo que me hace pensar en un próximo artículo), gente sin problemas de socialización, o profesionales de diferentes ámbitos que en su tiempo libre libran (quería ponerlo así en redundante) batallas épicas. Aunque algunas costumbres nunca mueren y se seguirán viendo camisetas negras, pelos largos y música heavy tanto en partidas como en convenciones de rol. Lo asimilaba a los videojuegos, porque hasta hace poco, su público objetivo era bastante similar. Hombres adolescentes (física o mentalmente) con poca capacidad de socializar. Mal vistos. Pero no hay más que echar un vistazo a los actuales anuncios de televisión sobre consolas y videojuegos. La wii ha sido posiblemente la primera consola que ha buscado otro público. Adultos, mujeres. Lo que sea. Un nuevo mercado. Luego se han tirado de cabeza el resto de plataformas con diferentes juegos, adaptados a los gustos del nuevo y goloso mercado. La tarta se ha vuelto más grande, ya no se van a quedar con hambre. Pues lo mismo pasa con los juegos de rol. Las temáticas de los juegos han cambiado. Ya no sólo es fantasía medieval (D&D). Ahora podemos encontrar hasta un juego de rol de Barbie (ahora no encuentro un enlace, pero si alguien lo encuentra, que me lo pase). Y todo o casi todo el espectro intermedio queda cubierto.

Respecto a las formas de juego "evolucionadas". Pues también podemos hablar de videojuegos. Ambas se han fusionado. Creando los juegos de rol online. Aunque esto escapa de mi actual "jurisprudencia" (además de que es un tema discutido). Pero sobre todo, me interesaba mencionar una de las formas evolucionadas de los juegos de rol. El rol en vivo. Es como llevar el rol tradicional a su formato más teatrero. Muchas veces, dejando reglas y herramientas por el camino (dados o características numeradas) en pos de la narratividad. El jugador se involucra más en el personaje. Tratas de entenderlo,a ctúas como si fueras él. Pero dentro de ese contexto. Porque el jugador de rol sano, sabe quién es él y dónde está la frontera con su personaje. Suponer lo contrario es afirmar que un actor siempre se cree su personaje y actúa como tal fuera de los rodajes. Con el rol pasa lo mismo. Y como en el cine, una muerte narrativa, es simulada, no son de las de verdad de la buena. Que si no, como en cine, nos quedaríamos sin actores.

Rol, rol, rol, rol, rol, rol. Es la palabra que más se ha repetido en este artículo. ¿Pero he conseguido explicar un "fenómeno" que me parece interesante? Ahora, puedo prometer y promete un futuro artículo que relacione rol y mujeres. A la espera de ello, au revoir.